—Venga, basta de sofá y café frío. Vamos a comer algo de verdad. Conozco un sitio en el canal Saint-Martin donde sirven el mejor steak frites del barrio y nadie te mira raro si pides dos raciones de patatas.
Acepté sin pensarlo dos veces. Salimos del estudio, caminamos por calles estrechas llenas de