Capítulo 92
Fue inevitable no recordar como fue nuestra primera boda, lo conocí acostado en una cama, ninguno de los dos nos amabamos, y ahora se que daria mi vida por el y la familia que estábamos construyendo.
—Steve... Yo...
El sonrió, me dió una caricia en la mejilla y me miró con sus ojos seguro de lo que pedía.
—Te amo. Y se que vamos a ser felices, te pido que empecemos de cero, por nosotros y por nuestros hijos.
Las lágrimas empezaron a caer sin que pudiera detenerlas. Me llevé una mano