Capítulo 82
El automóvil llegó puntual, parecía qje habia estado vigilando el hotel desde antes de mi respuesta.
Apreté con fuerza la correa de mi bolso y me llevé una mano a la vientre, intentado proteger a mi bebé de todo lo que estaba a punto de pasar. Sabía exactamente quién me había enviado ese carro.
Subí sin hablar durante todo el trayecto nadie dijo una sola palabra. Me limité a mirar por la ventana con la respiración lenta, contando los semáforos para calmarme. Cuando el auto final