Kamara está desesperada. Ya no puede dormir en paz, ni siquiera puede comer sin sufrir de indigestión... sobre todo porque no tiene apetito en absoluto. No desde que escuchó la conversación de su padre con su General sobre Callan.
Ya pasaron dos meses desde que Callan fue encarcelado en ese calabozo, su padre solo ordeno que no se le diera de comer, pero no ordenó ninguna tortura ni algún veredicto sobre lo que le ocurrirá a Callan.
Eso la tenía sumamente preocupada porque conoce a su padre.