CAPÍTULO TERCERO A FINAL; Parte 2.
Nombre: La Declaración de Amor.
Apenas pudo resistir el impulso de levantarla de sus pies, en cambio, tuvo que recordarse a sí mismo que no estaban solos. Están frente a la corte.
Sus manos se quedan ahí durante unos segundos más antes de alejarse de ella por completo.
Finalmente, cuando el Rey Lucien ya no puede ignorar los jadeos conmocionados, los susurros de desconcierto y los murmullos silenciosos, se gira y se enfrenta a la Corte de Mombana.
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