En ese momento, la Reina Danika gritó en voz alta por el dolor, sosteniendo su cintura. A ella se le rompió la fuente.
El caos estalló en la Corte Real. Los ministros estaban llenos de miedo. Los guardias corrieron a la Corte Real para esperar una orden de su Reina.
“¡¡Mierda!!”. La palabra salió de la garganta del Rey Lucien. Se giró hacia Danika: “¿Qué está pasando?”.
“¡Mi cintura! ¡Me duele!”. La Reina gritó. Sosteniendo su cintura como un salvavidas, se inclinó, tratando de encontrar u