REENCUENTRO: El océano de la inesperada verdad y dolor.
Una lágrima cayó de sus ojos y salpicó sus manos.
Esto rompió el corazón de Declan. “No tienes nada de qué arrepentirte, hermano. Hiciste todo lo que pudiste. Hiciste lo que prometiste. Nos sacaste de ese maldito agujero como me lo prometiste”.
“No hasta que fue demasiado tarde”, su voz estaba llena de dolor. “No hasta que todo el daño estaba hecho”.
“No, estás equivocado. Hubo daños, pero aquí estamos hoy. Salem es magnífico de nue