LA NOCHE DE CHAD Y SALLY.
El beso que Chad le dio a Sally fue muy tierno y dulce. Sus pensamientos se esfumaron al verse inundada por su toque. Una insidiosa debilidad invadió su sistema.
Sus ojos se cerraron y su cuerpo se estremeció al sentir los ligeros toques sobre sus labios. Sus labios se desplazaron a su mejilla, a su frente y a su oreja. Le acarició todo el rostro con veneración.
Su respiración estaba entrecortada. Las manos de ella se soltaron lentamente del camisón y se enroscaro