Capítulo 20. Caballería al rescate.
La rabia de Serena era tanto que se levantó de su silla con violencia, con una expresión llena de incredulidad. No podía creer lo que estaba oyendo.
Había esperado esos meses para quedarse con la fortuna de Justin, y ahora todo había ido a parar a las patas del perro.
—Esto es una locura. No lo puedo permitir. Max no puede ser el heredero universal. ¿Qué va a hacer un animal pulgoso con tanto dinero? ¿Cómo voy a vivir sin el dinero de Justin? —exclamó Serena, luchando por contener las lágrim