Capítulo 16. Una corazonada.
Justin se quedó quieto esperando respuesta de Emma, quizás su explosión, sus protestas, sus palabras de insultos, pero estas no llegaron, todo se mantuvo en silencio, fue allí cuando bajó la vista y vio que ella se había quedado de nuevo dormida.
—¡No puede ser! —exclamó sin poder creer que se hubiese armado de valor para contarle la verdad a Emma y que esta no lo hubiese escuchado, por haberse quedado dormida.
“¿Será que esto es una señal, para que aún no le diga?”, se preguntó, y así era siem