Mundo ficciónIniciar sesión—Oh… —llena de asombro se deja caer sobre el sillón—, así que por eso él renunció, el muy hijo de puta sabía dónde estaba mi hija y no me dijo dónde estaba, ¡él sabía de mi incertidumbre!
La mujer está que no se lo creo, su rostro es de asombro, pero también de rabia, es comprensible, ahora lo que espero de ella es que salga de aquí, lo enfrente o lo mate si es posible.







