He mentido no la he matado, no merece morir todavía, necesito que siga sufriendo en la oscuridad y el silencio de su celda. Al menos por el momento.
Vuelvo a casa con tanta información que mi cabeza parece explotar. Subo a mi despacho y me sirvo un whisky con hielo.
Cojo el teléfono y hago varias llamadas, tengo que ponerlo todo en orden. Después hablare con Emily y le contaré todo.
No se cómo se lo va a tomar y si saber toda la verdad no le hara sufrir más de lo que ya le ha tocado sufrir en