Llevo tres meses aquí y es como si mi vida pasada hubiese sido un sueño. No volví a preguntar sobre los prisioneros ni sobre nada más. Aquí era feliz y no necesitaba saber más.
Desde aquella noche ya no nos volvimos a besar, al menos de esa forma. Él siempre me decía la misma frase. Esperaremos a que tú estés preparada.
Pero preparada para qué!!
Hay algo que si he querido preguntar pero me he sentido avergonzada, que leches es el celo.
Desde que llevo aquí he investigado un poco por mi cuenta