145. Dándome fuerzas
Martha
Tenía al menos dos días en esta nueva casa y me sentía incómoda, aquí no había recuerdos de Gio y eso me entristece enormemente, sin embargo, tomé valor y me terminé de mudar.
Necesito intentarlo, comprobé que la ciudad tenía todo empapelada con la cara de Georgino y Filippo y era lo más importante para mí, que si le veían por allí nos ayudarán a decirles que está escapando de un fantasma, tenía que saber que podía volver a mí, esa tarde me encontraba extrañamente inquieta cuando mi celu