104. Enemigos
GIO
Luego de las palabras del médico más ganas tenía de llevarme a Martha de aquí, el doctor la veía como mujer y no como paciente y eso me enerva.
—Como diga, jefe— Manuel se dio media vuelta y se fue.
A mi encargo no le vio nada extraño ni pestañeo así que no me preocupa en exceso por eso ni por nada, regresé después con Martha, que en el hospital y para el mundo se llamaba Monique.
Ella seguía asimilando eso y a veces no prestaba atención cuando se dirigían a ella con ese nombre y yo amablem