Algunas horas han pasado. El sol ya se alza sobre el horizonte, bañando con una cálida luz de amanecer a toda Stonelake. Frederich no ha sido capaz de volver a la cama y mucho menos pudo volver a conciliar el sueño.
Se encuentra en el corredor del primer piso, frente al cuarto de su hijo. Arrodillado, con un valde de agua a su derecha, una esponja en mano y sus pies vendados. Se encuentra terminando de limpiar sus propias huellas carmesí que el tiempo ya han secado.
Desde que pudo detener su ll