Las palabras quedaron suspendidas en el aire entre ellos como bomba sin detonar mientras Max procesaba lo que acababa de escuchar, su expresión pasó de confusión a shock a algo que Anabela no podía descifrar completamente y el silencio se extendió por segundos que se sentían como eternidades.
—¿Embarazada? —repitió finalmente con voz que no revelaba nada.
—Ocho semanas. El doctor confirmó hoy. Yo... no lo planeamos. Fue cuando viajé a Los Ángeles el mes pasado y se me olvidaron algunas pí