POV Emma
Sonó el timbre un domingo a las siete de la noche y Mateo fue a abrir porque yo estaba en el sofá con pants, el pelo recogido con un lápiz porque no encontraba ligas y la cara de alguien que lleva una semana durmiendo mal y comiendo peor y que no esperaba visitas ni las quería.
Escuché la puerta abrirse y luego la voz de Mateo diciendo "ah, hola" con ese tono específico que significaba que la persona al otro lado era alguien que le caía bien pero cuya presencia complicaba su noche de p