Capítulo 37.
Lore y Caterina van por el pasillo.
— Eres una maldita bastarda. Eres la creadora de cada uno de mis problemas— declara Caterina como un susurro. — Sin embargo, no vas a hacerme dimitir de mi puesto, ¿entiendes? No lo voy a perder.
— En este punto, Caterina, cualquiera de las cosas que digas para mí carece de importancia.
En ese momento la puerta de la habitación de Karen se abre y ahí frente a ella se encuentra la morena completamente ilusionada vistiendo las prendas, joyas y piezas más exquisi