Capítulo 24.
El sabor a vino el tinto, lo mantiene completamente excitado.
Y ella toma su miembro y comienza a sobarlo.
Tooodo lo largo.
— Este es un sueño maravilloso…— Aitana susurra en sus labios
Eso es como un balde de agua fría para él.
Y León se detiene de manera inmediata.
Interrumpe el beso.
Da un paso hacia atrás.
Y suspira, tratando de tranquilizarse.
— ¡Oh, vamos, Leoncito! ¡Vamos!— Susurra ella con una voz totalmente provocadora y cariñosa.
—¡No! ¡No, señorita de la Costa!— Susurra él al mismo t