Capítulo 24.

El sabor a vino el tinto, lo mantiene completamente excitado.

Y ella toma su miembro y comienza a sobarlo.

Tooodo lo largo.

— Este es un sueño maravilloso…— Aitana susurra en sus labios

Eso es como un balde de agua fría para él.

Y León se detiene de manera inmediata.

Interrumpe el beso.

Da un paso hacia atrás.

Y suspira, tratando de tranquilizarse.

— ¡Oh, vamos, Leoncito! ¡Vamos!— Susurra ella con una voz totalmente provocadora y cariñosa.

—¡No! ¡No, señorita de la Costa!— Susurra él al mismo tiempo que aleja sus manos curiosas y traviesas de su piel.

Su contacto le quemaba.

Sin embargo, él la toma entre sus brazos y comienza a subir las escaleras, llevándola a su habitación.

— ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Solamente un poco más! ¡Solamente un besito más!— Susurra ella en su oído erizando por completo su piel.

A tal grado que el tiene que detenerse un instante para retomar fuerza de alguna parte.

En el momento en el que llega a la habitación, León la acuesta en la cama y la cubre con una cobija.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP