Capítulo 135.
León sonríe, manteniendo la tensión del lugar.
Sombra y Damián eran jugadores.
Todos necesitaban la adrenalina de la lucha.
Necesitaban ese juego de poder y ahora lo tenían frente a ellos.
— Se gastará lo necesario, absolutamente nadie se mete con mi pequeña rubia y se queda con la fuerza suficiente para poder presumirlo.— Dice León.
Ambos asienten comprendiendo su necesidad, porque a pesar de que ninguno había amado tanto a una mujer.
Tanto como para perder el enfoque de sus planes y dudar si