[Punto de vista de Aurora]
Me quedé al borde del campo de entrenamiento, con el corazón latiendo con fuerza. El aire se sentía pesado. Todos habían dejado de hacer lo que estaban haciendo para observar.
Hera se irguió, con la mirada fría y cruel. Miró a Ariana como si fuera basura. "Ya tengo pareja", espetó Hera, con la voz resonando. "No puedes emparejarme con una niña. Sobre todo con una que aún no tiene a su lobo".
Ariana ni siquiera parpadeó. Se quedó allí, con los pies bien plantados en el