Mundo ficciónIniciar sesiónZieg no podía creerlo. AL fin, y después de todos los problemas por los que había pasado, la mujer que lo volvía loco estaba en sus manos. Era un logro que no se creía. Desde el primer momento en que la había visto supo que la quería en su cama, pero la maldita se había resistido tanto que comenzaba a mermarle la paciencia.
Pero la espera no iba a ser eterna y aunque había fallado miles de veces, el resultado de su insistencia era que ahora la tenía bajo él, mostrando su deliciosa piel dis






