THOMAS:
Mi buen humor después del acercamiento con Lena hace que llegue a la oficina con una sonrisa de oreja a oreja, radiante de alegría. Emily, mi asistente, amiga y confidente, me recibe con una mirada curiosa.
—¿Qué te pasa, Thom? Pareces haber tenido una muy buena noche de placer —dijo, mientras me abrazaba.
Reí mirándola y negué con la cabeza.
—No es nada que puedas imaginar, Emily. Es algo... especial —dije con una gran sonrisa.
Emily me miro con atención, sabie