64. Confesiones de amor
EMILY:
Al mirarme al espejo, envuelta en este exquisito vestido de novia estilo sirena que abraza mis curvas con una elegancia perfecta, no puedo evitar sentir un torrente de gratitud hacia la vida. Este momento, que alguna vez creí inalcanzable, ahora brilla con una intensidad que me deja sin aliento. Pensar en el pasado ya no duele; cada cicatriz encuentra sentido al ver la recompensa: Derek, el hombre que no solo salvó mi vida, sino también mi corazón.
Derek no se limitó a conquistarme con