44. La indiferencia de Rafaela
Narrador
La semana siguiente a la operación de Thomas fue un período de angustiosa espera.
Su cuerpo aún yacía inmóvil en la cama del hospital, conectado a una maraña de cables y monitores que seguían cada latido de su corazón. Su cerebro, aún inflamado, requería tiempo y descanso para recuperarse, Derek y Rafaela veían mejoras lentas pero que daban fe de recuperación.
Helena, por otro lado ya conocía la condición de Thomas, no podía moverse aún por su pequeño bebé que día a día se