34. Es nuestro hijo
Thomas:
Entré en el consultorio, mi corazón latiendo con ansiedad y celos. ¿Qué estaba haciendo Helena aquí? ¿Por qué estaba en una camilla, con su vientre descubierto? Mi mente se llenó de preguntas y dudas.
Y entonces, vi la pantalla. La ecografía. Un bebé. Mi bebé. No tenía que preguntar lo obvio.
Mi mundo se detuvo. Mi corazón se paró. Mi respiración se suspendió.
—¿Qué... qué es esto?— balbuceé, mi voz temblando
Helena se sentó rápidamente, cubriéndose con la sábana.
—Thom