35. Reconciliación
Thomas
Conduje hacia mi departamento, con Helena sentada a mi lado. No podía dejar de sonreír, pensando en el bebé que estábamos esperando. Me sentía emocionado y agradecido por esta nueva etapa en nuestras vidas.Era comprensible el remolino de emociones que encargaba mi corazón y de seguro también Helena se sentiría así.
Al llegar a mi departamento, Helena y yo nos sentamos en el sofá, exhaustos pero felices después de la noticia del embarazo. Me tomé un momento para mirarla, adm