20. Señora Carson
Helena:
Siento los rayos del sol posarse en mi rostro. Ligeramente abro mis ojos y me encuentro con la mejor vista: mi esposo, que me contempla con su mirada de lujuria. Apenas estoy recapitulando los acontecimientos de ayer, nuestra boda y nuestra noche de bodas. Pienso, mordiéndome el labio inferior, pues aunque me duela el cuerpo completamente, puedo decir que es el mejor dolor que he experimentado en mi vida. Lo acepto con gusto después de todo el placer que pude sentir.
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