19. Noche de bodas
Thomas
No puedo creer que estamos celebrando nuestro matrimonio a mi estilo: rebelde, impulsivo, sin ataduras. Me parece un sueño, pero uno del que no quiero despertar jamás.
—Mi amor, gracias por este paso tan importante. Prometo que te daré la boda religiosa que te mereces —murmuro contra sus labios antes de besarlos con ternura y devoción.
Helena me sonríe con esa luz en los ojos que logra desarmarme.
—Ahora eres mi esposo, Thomas. Más que una boda de ensueño, lo que realmente deseo es un