Esto no era una buena señal. Sin necesidad, los dos no deberían volver a contactarse.
Celeste vio el mensaje de Ulises, esto ya lo había sospechado desde hace tiempo, pero ahora que Ulises lo mencionaba, debía estar prácticamente confirmado.
Se contactó con Marisela. Aún era hora del almuerzo, Marisela miró su teléfono y frunció los labios.
Aunque la vez pasada cuando se encontraron en el restaurante ya había tenido sospechas, al ver el tono categórico de Celeste, preguntó por la razón.
Celeste