—Disculpe señorita, ¿puedo preguntar qué relación tiene usted con el señor Cárdenas? —preguntó la recepcionista en voz baja.
—Soy su cocinera —respondió Marisela con indiferencia.
La recepcionista: Eh... ¿hay cocineras tan jóvenes?
Si era cierto, ¿por qué Aurelio había insistido tanto en tratarla con respeto?
No tuvo tiempo de preguntar más, pues el ascensor llegó y Marisela subió al último piso.
Al llegar, Marisela vio a Aurelio esperándola. Él inmediatamente tomó las cajas de comida de sus man