—¿No vas a recogerme en el aeropuerto y en cambio prefieres ir a cenar aquí? —preguntó el hombre con su voz fría. Su tono ligeramente ascendente al final resultaba especialmente horrible.
¡Resultaba que él creía que ella no quería ir a recibirlo en el aeropuerto y se encontró con Pablo porque había venido a aquí para comer…! Celeste se apresuró a explicarle:
—No, me has malentendido. No vine aquí para comer, vine a salvar a mi amiga.
—¡Hum!
—¡Lo digo en serio! Originalmente iba a ir al aeropuert