Celeste no tenía nada que comprar y después de dar un gran recorrido del centro comercial, solo encontró un osito fresa que le gustaba mucho, así que lo compró.
Mientras los dos estaban eligiendo cosas, de pronto sonó el móvil de Celeste. Lo sacó y echó un vistazo a la pantalla. Después de ver el número, dudó un poco antes de contestarlo.
—Señora Rodríguez, ¿qué pasa?
—¡La policía vino a arrestar a tu padre! ¡Ven aquí rápido! —exclamó Rosalina.
Antes de que Celeste pudiera preguntarle qué había