—Ese maldito de Manuel mató a mi papá y a mi hermanita. ¡Todos los Jiménez merecen morir! Regresé a la ciudad vengarme y ya casi lo logro, pero no esperaba que tú, esa ilegítima de Manuel Jiménez, aparecieras de repente y los salvaras a todos —dijo Yael con la mirada siniestra detrás de sus lentes frías —. Pero tu aparición tampoco está mal. De lo contrario, serías una omisión de mi plan de venganza. ¡No podré darles una perfecta respuesta a mis familiares!
Celeste no se imaginaba que los Jiméne