-Probar a… A mi amiguito, así como yo probé la tuya. ¿Te… Te gustaría?- Dice Jesús mientras continuaba embistiendo de manera ruda cual toro en establo, extendiendo el placer de su prometida.
Aún siente que se mueve con rudeza dentro de ella, extendiendo su placer un poco más pero dice que si con la cabeza, al mismo tiempo que relaja sus piernas y libera las caderas de su prometido. -Ngh…Ahh…- Se sintió extraño que se saliera pero igualmente no perdió el tiempo de acercarse a esa parte para cono