Su lobo estaba ardiendo de furia y celos al igual que él, por eso Kian no lo pensó y apartó a Alessandro de un puñetazo.
Puede que Dana no lo viera por la desesperación que tenía por encontrar a Kieran. Pero él conocía a Alessandro, no por nada eran rivales. El Alfa del Este era un bastardo inteligente que quería aprovecharse de Dana, pero él no se lo permitiría.
—¡¿Qué crees que haces?! ¡¿Te volviste loco?!
Dana empujó el pecho de Kian enfadada mientras que Alessandro veía al Alfa del Norte c