Punto de vista de Jason
Había planeado, tras descubrir que Ava no era mi hija y que, por consiguiente, Vanessa no era Laila, olvidarme por completo de ella, al menos en lo referente a cualquier sentimiento personal o romántico. Aún trabajaríamos juntos. Podía seguir siendo profesional, pero hasta ahí llegaría mi límite.
Todo esto lo tramé en la intimidad de mi oficina o de mi habitación, en espacios muy alejados de dondequiera que estuviese Vanessa.
No imaginé que ella estaría hoy aquí. Era la