Punto de vista de Laila
La pantalla del teléfono se iluminó con el nombre de Riley justo cuando me encontraba hundida hasta el cuello en las revisiones de unos contratos.
Extraño. Nunca llamaba en horario de oficina.
—Oye, ¿qué...?
—Tenemos que hablar. Ahora mismo. —Le temblaba la voz—. Acabo de salir de ver a Jason. Él y Marcus me emboscaron en una cafetería.
Un frío helado me recorrió las venas.
—¿Qué?
—Me interrogaron por más de una hora. Preguntas sobre ti. Sobre Laila. Sobre todo. —Su res