Punto de vista de Laila
El combate quedó programado para el día anterior a la ceremonia, lo que nos dejaba unos pocos días de preparación. Sabía que Jason necesitaba entrenar, pero como se empeñaba en no apartarse de mi lado, no podía ejercitarse mientras yo colaboraba con la planificación. Confiaba en Alexa, de modo que le delegué gran parte de los preparativos para acompañarlo al gimnasio y ayudarlo con su entrenamiento. Aunque, a decir verdad, mi ayuda consistía en no estorbar y limitarme a