Punto de vista de Laila
—Tu nivel de acónito debe ser muy alto —dijo el sanador—. Es un milagro que no te haya matado con semejantes niveles.
—No recuerdo haber sido envenenada nunca —dije—. He sido así desde que tengo memoria.
—Es posible que haya ocurrido cuando eras muy pequeña.
Había llegado a la manada Moon Ridge como una cachorra asustada de cinco años y casi no tenía memoria de mi vida antes de eso. No lograba recordar de dónde venía, ni siquiera cómo eran los rostros de mis padres.
—¿P