Punto de vista de Laila
—¿Traición? ¿Cómo era posible? —pregunté de inmediato, invadida por la preocupación por Larry.
No era precisamente un amigo, pero sí un aliado. ¿Se habría metido en problemas por haberme entregado a escondidas la dosis de la cura que todavía llevaba conmigo? Deslicé la mano en el bolsillo y la yema de los dedos rozó el cristal del frasco. No me había parecido prudente dejarlo en ningún lugar por temor a que lo descubrieran y me lo arrebataran.
El joven sanador intervino