Punto de vista de Laila
—No, cariño —dije con dulzura.
La esperanza en sus ojos me quemaba, pero no podía mentirle solo para mantenerla feliz. Tarde o temprano se enteraría de la verdad: que Jason y yo no íbamos a volver, y le dolería aún más.
Era mejor acabar con esto de una vez para ahorrarle el sufrimiento.
—Jason y yo solo somos amigos ahora. Y esto es un viaje de negocios.
La sonrisa se le apagó de forma imperceptible y me odié por arrebatársela.
—Bueno —dijo, reponiéndose un poco—. Tal ve