Mundo ficciónIniciar sesiónAmbas chicas entraron en la habitación, Charlotte tuvo que arrastrar a Abigail hasta allí, porque la rubia sentía que sus piernas eran unas gelatinas que no la iban a dejar avanzar más, tenía miedo, estaba temblando, y sentía que podia desmayarse en cualquier momento, sin duda alguna ella no soportaría vivir lo mismo otra vez, mucho menos cuando no había hecho nada para merecérselo. Porque ni siquiera hacia una hora que se hab&iac







