Mundo de ficçãoIniciar sessão—Creo que me gusta —le confesé a la psicóloga mientras terminaba de dibujar en un papel una casa de dos pisos rodeada de un portón, alcé mis ojos hasta ver su rostro observarme con tranquilidad—, Alejandro, me refiero de Alejandro.
—Nunca me comentaste el por qué dejaron de hablar —tomó la hoja de papel cuando se la ofrecí—, ¿pasó algo?
Me eché hacia atrás y me acomod







