Mundo ficciónIniciar sesiónYa me había hecho una herida en el pulgar derecho por roer con mis uñas en esa parte. La noche anterior no logré dormir y me volví nada cuando pasé el umbral de la puerta del consultorio de la doctora Alicia.
—Me estaba esperando en la entrada del C.D.I —comenté con la nariz roja por tanto llorar—. Me dijo que necesitaba hablar conmigo y nos fuimos a un puesto de helado cerca de allí. —Mi mandíbula tembl&oa







