Era tarde, me levante sin mirar a Columbus no queria seguir cayendo en esa dulzura que mi alfa me presentaba, ya no iba a caer en sus mentiras, me costó levantarme la primera vez, una segunda me mataría y mis hijos me necesitan, mire a todos lados necesitaba vestirme
—¿En qué piensas nena?
—Lo siento si te desperté, tenemos que ir con los niños al médico, estoy pensando en cómo llegar a la casa
—No me mientas nena, sé que estás pensando en lo que paso, no te limites, dime lo que piensas
—