Por Débora
Apenas dormimos, a las 10 de la mañana, suena el timbre, era Gabriel.
-Hola cielo.
Dice Gabriel, nosotras estábamos en una de las habitaciones, con la puerta cerrada y en silencio, pegadas a la puerta, para escuchar la conversación.
-No estuve con nadie.
Fue lo primero que le dijo.
-Te creo, sí, creo que no tuviste sexo con otra, pero…
-No hice nada…
-Salvo…refregarte con otra mujer.
-Cielo, era una despedida de soltero…fué algo inocente…ya ni me acuerdo de ellas, no me importan.
Cre