Mundo ficciónIniciar sesiónLadislao Alcázar escribía tranquilamente en su escritorio, cuando la secretaria le anunció que un señor deseaba verlo. Sin darle demasiada importancia, le indicó que lo hiciera pasar.
Cuando levantó la vista, fue grande su sorpresa al encontrarse con un rostro bello y viril, todavía joven. que conocía bien.
-Dámaso…qué hacés acá.
- Te dije que no te iba a olvidar…
Ladi







