Apryl
He terminado mi toque de maquillaje. Me miro una última vez en el espejo y estoy muy satisfecha conmigo misma. Estoy impecable.
Me giro hacia mi marido que me espera frente a la puerta.
- Espero que sepas comportarte, no quiero que me hagas pasar vergüenza allí.
No respondo, desde mi nacimiento, soy una habituada de la alta sociedad. Estaré tan cómoda como un pez en el agua. Una limusina nos espera en el patio, subimos para ir a menos de cinco kilómetros de casa. Por primera vez desde nue